CHOCOLATEADICTOS:
Qué gran placer cuando cogemos un trozo de chocolate y lo introducimos en la boca, que sabor, que sensación. Que espléndido, cuando el trocito de cielo se dehace en nuestra boca. Vibran de sensación nuestras papilas gustativas, esto es el cacao.
Y como no acustumbrarnos a esos momentos de placer, como renegar de la tranquilidad que por unos instantes de felicidad. Así, buscando cobijo en lo que nos proporciona placer nos convertimos a veces en fieles seguidores de diferentes variantes del placentero bote de helado de chocolate antidepresivo. Porque si cada persona es un mundo, tambien cada cual posee su adicción.
Cada uno busca refugio según sus necesidades, corriendo el peligro de caer en la trampa del exceso, pues perdiendo la medida nos lanzamos de cabeza a la piscina llena de chocolate, que se nos presenta como un espejismo salvador cuando caminamos vagando perdidos por los desiertos, y nos dejamos caer y salvar.
Casi todo lo mejor del mundo es susceptible de crear adicción, si nos dejamos llevar por la desidia y nos creemos la falsa tranquilidad que nos aporta satisfacer nuestro mono.
Pero el chocolate es sano de todas maneras, así que no privar a los adictos a él, porque en buena medida es más beneficioso lo que aporta, que lo que nos pueda dañar. Arriba en chocolate!











